Recuerdo que esta pregunta me la hizo mi prima cuando regrese a casa por los días festivos. Automáticamente la respuesta que le di fue que ser un misionero es simplemente compartir la palabra de Dios y platicar sobre Él. Y después de contestar su pregunta me puse a pensar que significa para mí ser una misionera este año, y hoy eso les quiero compartir.

Para empezar les contaré mi historia y como llegue a estar en esta posición. Yo fui criada en una casa católica y siempre tuve los costumbres de ir a misa todos los domingos con mi familia, atendía las posadas de mi abuela en tiempo de navidad, y fui a todas mis clases de formación. La idea de que Cristo me quería a mi y murió por mi siempre fue familiar pero en las primeras etapas de mi vida no le di mucha importancia. Hasta que tuve mi encuentro personal con nuestro Señor y me nació el querer saber más sobre mi fe. Le hice mil preguntas a mi papá y buscaba respuestas en línea hasta que llegue a pensar más en serio sobre la idea de NET y ser misionera con ellos.

Ahora que ya termine mi primer parte del año, yo les puedo decir que ser un misionero es más que hablar y enseñar sobre Él. Ser un misionero es amar como él lo haría, sacrificarse a diario aunque sean sobre cosas pequeñas, perdonar, tener compasión y rezar por tus prójimos. Pudiera seguir agregándole más a la lista pero creo que ya entienden la idea. Estos cuatro meses que pasé en compañía con personas que ni siquiera conocía al principio han sido unas de las bendiciones más grandes que Él me ha dado. Ellos me enseñaron a tener compasión, sacrificarme, y amarlos como mis hermanos en Cristo. Pero todo lo puede hacer porque estuve en oración y Él me dio la fuerza.

Y muchas veces tenemos la percepción de que hay gente que está haciendo esto entonces yo no lo tengo que hacer o soy buena persona y eso basta. Pero si nos ponemos a pensar nuestro Padre nos ha hablado sobre esto. Él nos llama a todos a ser sus discípulos y esto significa que estamos intentando parecernos a Él o por lo menos actuar de la manera que Él lo haría.¿Y quién no quisiera ser como Él o tener un corazón tan puro como Él? Cuando lo imitamos, nuestro ejemplo de ser y de amor, enseña y atrae a gente.Y si me preguntas cómo actuaría, todo lo que mencioné anteriormente Él lo haría, pero como es Dios lo haría de manera perfecta. En lo personal a mi me encantaría por lo menos parecerme a Él aunque sea una décima. 

Todo esto que te estoy escribiendo no significa que dejes tu vida ahorita mismo y seas misionero por un año. Simplemente te invito a que hagas cambios chicos en tu vida diaria para acercarte a Él y te hagas estas preguntas ¿Estoy amando a mis prójimos como Él lo haría? O simplemente, ¿Qué haría Él en este momento? 

Se puede decir que el Señor nos llama a todos a ser misioneros de distintas maneras. Y tú sabrás cual es la que Él te ha llamado y que quiere que hagas. Esto puede ser tener paciencia con esa persona que te molesta o darle el último dulce a tu hermano. Por último, también te invito a que estés en oración constante, dale gracias y pídele ayuda en lo que necesites. Acercándote más a Él te ayudará no nada más en la misión que te de, pero en todo tu vida y serás un ejemplo para otros. Hoy el mundo necesita que mostrémos su amor y que seamos soldados de Cristo. 

Entonces te pregunto, ahora si por última vez, ¿qué vas a hacer para imitarlo y acercarte más a Él?

Dios los bendiga.
¡Viva Cristo Rey!

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